lunes, 13 de septiembre de 2010

El colegio


Cierta vez en un aula había veinte alumnos. Estaban haciendo un trabajo sobre puertas. Tocó el timbre del recreo y salieron los alumnos a jugar. Al regresar del recreo dos alumnos encontraron una puerta chiquita. La puerta tenía un picaporte extraño, pisaron el umbral, tocaron el marco y miraron por la mirilla.
Los chicos que se llaman Cristian y Candela. Abrieron la puerta, entraron, había poca luz. Apenas alcanzaron a ver un  duende. El niño  quiso atraparlo. El duende se escapó por una camino largo. Los chicos lo siguieron. Candela vio a su amigo  corriendo, él se  cayó y se lastimó. La nena no savia   hacer  por que el chico se lastimó. Pasó una semana hasta que al niño se le curó la lastimadura. Durante ese tiempo acamparon abajo de un árbol. Comieron los frutos de los arbustos.
Cuando Cristian se mejoró caminaron diez kilómetros, entonces se encontraron una puerta grande. Entraron por la puerta.
Volvieron al aula y el profesor Alejandro les dijo
-¿En dónde estaban? llegaron 5 minutos tarde  a la clase.
Cuando la chica le contó todo al profesor él no le creyó nada. Cristian le quiso mostrar la puerta al profesor. Pero no estaba más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario